El mundo había dejado de respirar. El humo y la violencia se habían congelado. El ruido era estático y continuo. Nada se movía pero todo seguía hacia adelante. Yo estaba allí, creía comprender el porqué del silencio y la ausencia de horizontes. Estaba allí solo y veía más que nunca. No sabía volver a empezar.

 

 

 

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